La caída de pelo en perros y gatos es un proceso natural que ayuda a renovar su manto. Sin embargo, cuando se vuelve excesiva puede ser incómoda tanto para tu mascota como para tu hogar. Afortunadamente, existen varias acciones que puedes implementar para reducir el “shedding” y promover un pelaje sano, fuerte y brillante.

Uno de los pilares más importantes es el cepillado constante. Cepillar a tu mascota entre tres y cinco veces por semana ayuda a retirar el pelo muerto antes de que termine en muebles y ropa. Además, estimula la circulación, distribuye los aceites naturales de la piel y evita la formación de nudos, especialmente en razas de pelo largo. Elegir el cepillo adecuado según el tipo de pelaje marcará la diferencia: los de cerdas metálicas son ideales para capas densas, mientras que los de cerdas suaves funcionan mejor en mantos finos.

La nutrición es otro factor clave. Un alimento de alta calidad, con proteínas digestibles, ácidos grasos omega 3 y 6, vitaminas y minerales esenciales, fortalece la piel desde dentro y reduce la caída excesiva. Muchas veces, un pelaje opaco o una muda intensa son señales de deficiencias nutricionales. Recuerda que siempre es recomendable acudir al veterinario para una valoración personalizada y determinar la dieta más adecuada según las necesidades específicas de tu perro o gato.
También es importante mantener una rutina de baño adecuada. Usar un shampoo suave y específico para mascotas ayuda a limpiar la piel sin irritarla. Bañarlos cada 3–4 semanas suele ser suficiente, aunque esto puede variar según la raza y estilo de vida. Durante la temporada de muda, aumentar ligeramente la frecuencia de cepillado—no del baño—ayuda a controlar el desprendimiento natural.

Además, es importante cuidar el entorno: una buena hidratación, evitar el estrés y mantener una casa libre de polvo y alérgenos también contribuyen al bienestar de su piel.
Si notas zonas sin pelo, irritación, mal olor, caspa o caída excesiva repentina, es importante consultar al veterinario para descartar alergias, parásitos o problemas dermatológicos.
Con hábitos sencillos y consistentes, es totalmente posible reducir la caída de pelo y mantener a tu mascota sana, cómoda y con un manto espectacular todos los días.
-Lilo